Uno de los errores que vemos repetirse en proyectos de Chiguayante es diseñar la cimentación con valores de resistencia supuestos, sin verificar la real compacidad del subsuelo. En esta comuna, ubicada sobre la llanura de inundación del río Biobío y con presencia de terrazas fluviales, los primeros metros de suelo suelen ser arenas limosas que bajo solicitación sísmica pueden densificarse o perder capacidad de soporte. El ensayo SPT se vuelve indispensable para medir el número de golpes N y correlacionarlo con parámetros de diseño, especialmente porque la normativa chilena NCh433.Of1996 Mod.2012 y el Decreto Supremo 61 exigen conocer la clasificación sísmica del terreno. Cuando el perfil muestra arenas sueltas, complementamos la campaña con un ensayo CPT si el cliente necesita una estratigrafía continua en zonas donde la variabilidad lateral es alta. En Chiguayante, la cercanía al río y la fluctuación del nivel freático obligan a ejecutar el ensayo con control riguroso de la profundidad del agua para no falsear el valor de N en campo.
En las terrazas del Biobío, un valor de N60 inferior a 15 en los primeros tres metros es la señal de alerta más clara para revisar el factor de seguridad al corte.
